Electromedicina: aporte a la evaluación de las Tecnologías en Salud

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Desde que la medicina encontró su sentido científico, en la antigua Grecia y bajo la inspiración hipocrática, se ha cuestionado la efectividad de los servicios médicos y sus repercusiones sociales, bajo la pregunta ¿Son las técnicas aplicadas las mejores disponibles?

Esta pregunta adquiere nuevos matices, a partir de la gran cantidad de tecnologías que invaden el servicio médico y los costos cada vez más altos que éstas demandan; sin menoscabo de su necesidad, en función de dar servicios médicos de calidad. Se concreta, bajo el dilema de la inversión en ellas y sus resultados.

Los sistemas de salud de todo el mundo se enfrentan al reto de gestionar la prestación de la atención en salud, a la razón del costo – beneficio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en múltiples artículos y referencias, destaca:

“Las tecnologías sanitarias son fundamentales en un sistema de salud operativo. Los dispositivos médicos, en concreto, son cruciales para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de enfermedades. Reconociendo esta importante función de las tecnologías sanitarias, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó, en mayo de 2007, la resolución WHA60.29, que trata cuestiones derivadas de la instalación y el uso inadecuados de las tecnologías sanitarias, así como la necesidad de establecer prioridades en la selección y la gestión de tecnologías sanitarias y, en particular, de los dispositivos médicos. Mediante la adopción de esta resolución, las delegaciones de los Estados Miembros reconocieron la importancia de las tecnologías sanitarias para la consecución de los objetivos de desarrollo relacionados con la salud, instaron a la ampliación de los conocimientos especializados en materia de tecnologías sanitarias, en particular dispositivos médicos, y solicitaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que emprendiera acciones específicas para apoyar a los Estados Miembros”

Conocedores que la salud es el bien más apreciado e invaluable, para la población productiva de un país y en general, para toda sociedad, sea de países desarrollados o no, se define entonces como un objetivo estratégico de gran importancia en el desarrollo de los pueblos, “asegurar la mejora del acceso, la calidad y el uso de productos médicos y tecnologías sanitarias”.

Este tema, pretendemos exponerlo en forma concisa, involucrando el equipamiento biomédico y su gestor: la electromedicina, para resaltar que es un tema de actualidad, factible de implementar en nuestro país y un objetivo profesional de todo ingeniero en este campo.

Definición de la evaluación de tecnologías sanitarias

El modelo de la ETS surgió en respuesta a las dudas que planteaba a las autoridades sanitarias y a los seguros sociales, laborales y de vida, la difusión incontrolada de equipo médico de coste elevado.

La ETS se inició a comienzos de la década de 1970, cuando la rápida demanda de tomografías computarizadas (TC) se convirtió en un problema para las políticas públicas debido al elevadísimo costo de las unidades, con frecuencia superior a 300.000 dólares.

Define la OMS: “la tecnología sanitaria es “cualquier intervención que pueda ser utilizada en la promoción de la salud, la prevención, el diagnóstico o el tratamiento de una enfermedad, o en la rehabilitación o en cuidados prolongados”

Por lo tanto, comprende desde dispositivos médicos sencillos como depresores linguales de madera y dispositivos auxiliares hasta los más complejos implantes, sistemas de obtención de imágenes médicas, medicamentos, procedimientos médicos y quirúrgicos, y los sistemas organizativos y de apoyo dentro de los cuales se prestan dichos cuidados. Es decir, comprende no solo la tangible (equipos e instrumentos), sino los métodos de uso y aplicación clínica, áreas específicas de intervención de la ingeniería en electromedicina, en especial lo concerniente a los equipos médicos, simples o complejos,

Lo que buscan las ETS, es definir patrones de calidad, en torno a la seguridad, la eficacia, la eficiencia y la efectividad de las tecnologías aplicadas en salud, bajo el rigor científico de prácticas probadas y aprobadas, considerando los factores claves de toda intervención en salud: el conocimiento (inherente en alto grado al sector médico), la infraestructura, incluyendo los equipos (de gran responsabilidad de las ingenierías, en especial la electromedicina) y el factor económico (los gerentes y administradores), para buscar resultados óptimos entre la sociedad a la cual sirven.

Como bien se aprecia, como todo en estos tiempos, es una labor multidisciplinaria.

 LA ELECTROMEDICINA Y LOS ETS 

Está claro, el compromiso, al cual nos llama la OMS, a trabajar en definir prácticas inmediatas de evaluación de las tecnologías médicas y destaca el hecho de que la ETS contribuye al proceso de formulación de políticas y a la toma de decisiones con fundamento, especialmente para los países en desarrollo, como Costa Rica, que tanto énfasis tiene en la mejora continua de los servicios médicos.

El Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, define dentro del perfil del Ingeniero en Electromedicina, dentro de sus competencias, lo siguiente:

Evaluación de tecnologías en salud 

1.8.1. Coordina y desarrolla estudios sobre las propiedades, efectos y/o impactos del uso de las tecnologías sanitarias (dentro de las cuales se encuentran los fármacos, procedimientos clínicos y equipos biomédicos).

Con esto, está claro el papel preponderante que todo ingeniero en electromedicina debe tener entre sus labores profesionales. Convertirse en líder de los grupos que realizarían las ETS en Costa Rica, aportando un primordial servicio a la sociedad y a sus demandas de calidad en los servicios médicos.

Los ETS, son entonces protocolos de control de calidad y apreciación de resultados, orientados a la toma de decisiones, sobre cómo proceder, qué adquirir y cómo sacarle el máximo provecho. En otras palabras, gestión de Tecnología Biomédica, razón y fundamento de nuestra carrera en la Universidad Latina de Costa Ríca.

Álvaro Muñoz Alfaro.
Director Académico de Electromedicina
Facultad de Ingeniería y Arquitectura
Universidad Latina de Costa Rica