Cómo reducir el desperdicio de energía eléctrica en casa

Electrónica

Cada vez que se acerca el verano, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) se ve en la obligación de generar energía eléctrica con fuentes de hidrocarburos, debido a la disminución de lluvia para mantener los embalses de las represas hidroeléctricas de nuestro país. Esta situación, lamentablemente, se refleja en los pagos que realizamos mes a mes; pero existen varias acciones simples que pueden ayudar a reducir ese pago y de manera permanente, dejar un saldo a favor en la bolsa.

Estas iniciativas comienzan con pasos simples, o con otros que requieran una inversión que será recuperada en el mediano plazo; la clave es crear un plan estratégico e integral que sea aplicado por los miembros de la familia o que comparten el espacio de habilitación; este plan garantiza ahorrarse dinero que podrá aprovechar en otras necesidades.

Muchos equipos en nuestros hogares son verdaderos “vampiros” de energía y continuamente están engordando la factura eléctrica. Televisores, pantallas planas, radios, equipos de sonido, microondas, electrodomésticos pequeños, cargadores de móvil, teléfonos fijos, computadoras, DVD, videoconsolas son solo algunos ejemplos, aun cuando se encuentran apagados.

Este consumo se debe a que casi todos utilizan las fuentes computadas, es decir, las que pasan de la corriente alterna que recibimos del proveedor, a corriente directa que inyecta las tensiones que el equipo requiere cuando está encendido; pero en si la propia fuente no se desconecta de la energía y, según la Agencia Internacional de la Energía, el consumo de los aparatos en modo de espera es responsable del 5 al 10 del porcentaje del recibo eléctrico; razón por la cual es importante desconectar conectado los equipos cuando no son utilizados, y conectarlos mediante regletas que posean interruptores (switch) que abra el circuito.

Otro gran consumo que regularmente se ignora corresponde a la iluminación del hogar. Usar bombillas incandescentes generan un alto consumo, especialmente las que permanecen encendidas por toda la noche, una sola bombilla de 50W que permanece 8 horas cada día gasta hasta 12Kw/h en un mes,  monto que se multiplica por la cantidad que dejemos encendido; ahora bien si cambiamos a bombillas fluorescentes del tipo CFL de 11W  por el mismo tiempo solo estaremos pagando 3,3Kw/h por mes por bombilla; un ahorro de casi el 60%, o mejor si se usan bombillas de tecnología LED, que regularmente consumen únicamente 5W, lo que equivale a  1,2Kw/h al mes y a un ahorro cercano al 80% en este aspecto por cada bombilla que cambiemos.

Adicional a este cambio, otra muy buena manera de economizar, es aplicar controles automatizados como las foto celdas, que encienden o apagan las luces con base a la cantidad de luz día que le llegue al sensor; encendiendo las luminarias alrededor de las 6:00 de la tarde y apangándolas a las 5:00 de la mañana según las condiciones del día.  También se recomienda el uso de sensores de movimiento en áreas como pasillos o baños que permitan encender automáticamente al existir presencia y apagar después de un tiempo programado.  Con estas medidas se puede reducir hasta desde un 8 hasta un 20 por ciento de la facturación promedio.

En una casa muchos equipos de alto consumo los usamos por tiempo mayores a lo que realmente se necesitan, el ejemplo típico es la cafetera (coffee maker) que tiene un consumo entre 900 y 1100 W, que si dejamos conectado por 2 horas diarias, gasta hasta 54 Kw/h en el recibo; lo recomendable es hacer el café, y almacenarlo en un vaso térmico, y proceder a desconectar la cafetera. Por otro lado tenemos la plancha que también tiene un alto consumo de 1200W, su uso apropiado es la aplanchar la mayor cantidad de ropa por momento, el evitar que se enfrié y caliente constantemente reduce las veces que se enciende mientras se aplancha.

Por último, equipos de alto consumo como la cocina y las duchas de baño con agua caliente, que rondan desde los 3000W hasta los 24000W, son complicadas de modificar para que gasten menos, únicamente se debe de cambiar los modos de operarlos, reduciendo el tiempo de uso y tratando de necesitarlos en las horas valle, ya que pagan mucho menos en estas franjas horarias.

Freed Castillo Moya
Coordinador Académico de Ingeniería Electrónica
Facultad de Ingeniería y Arquitectura
Universidad Latina de Costa Rica